
Para algunos es difícil entender la situación de "emergencia cultural del Distrito de Barranquilla", a partir de unos hitos que supuestamente marcan esta debacle. Se tomaron como "caballitos de batalla" los siguientes hechos: Parque Cultural del Caribe, Teatro Amira de la Rosa, Escuela de Bellas Artes y el Museo Romántico, y les preocupa que mientras unos se cierran, por otra parte se busquen recursos para abrir el Museo del Carnaval y el nuevo MAMB
Para mi, es fácil entender cómo es que permanece cerrado el Parque Cultural del
Caribe, pretendido referente de la región
Caribe, secuestrado por la misma élite que se apropió de La Aduana, del
Carnaval, que se prestó para lo de Triple A… Les suena Cartel del Suero? Yo recuerdo perfectamente que, para construir el Museo Del Caribe, "sacaron de taquito" las aspiraciones de los municipios del Departamento que
clamaban por Saneamiento Básico y Agua Potable.
Ahora, cuando el nisperal quillero, que aprovechó la palanca de Gustavo Bell para realizar aquel acto de prestidigitación, y se siente agobiado ante la incapacidad para administrar el Museo, hay voces clamando porque
hay que rescatarlos; mi pregunta es ¿a cuenta de qué el Distrito o el Departamento tiene que
financiarle la ineptitud a la administración del Parque? Ya es suficiente con
la construcción de un edificio con FONDOS PÚBLICOS, en terreno privado.
El Museo de Arte Moderno de Barranquilla no está en riesgo de terminarse.
El Estado es más técnico de lo que muchos se imaginan y por eso hace exigencias
a quienes se hicieron copartícipes en el proyecto, para que pongan los $6 mil
millones, requeridos para que el Estado en el nivel central, haga lo propio. La
partida ya fue aprobada en el Concejo de Barranquilla y desde Bogotá saldrá el
resto del billete. ¿Cuál es el problema? o es que pretenden que siga en el coso incómodo de la k56...
De los $5 mil millones, que se invertirán para el Museo del Carnaval, lo
que realmente me preocupa no es si funcionaría o no, si se necesita o no. Lo preocupante es que se estaría volviendo a sembrar en tierra
ajena. ¿De quién es el terreno? ¿Quién va a administrar un museo construido con
fondos públicos que albergará un PATRIMONIO que no puede ser administrado por
particulares según nuestras leyes? Es como para empezar a indignarse…
Con relación a la Facultad de Bellas Artes de la Universidad del
Atlántico, posibilidades de estar en mejores condiciones, tiene porque lo que
tiene es plata. Lo que necesita es que se le prioricen las inversiones en los
presupuestos de la U. Eso es responsabilidad de la Gobernación que, dicho sea
de paso, no administra con claridad los recursos de Estampilla Pro Ciudadela
Universitaria y presuntamente, de manera ilegal hasta creó una Secretaría para
tal fin, tal como lo hizo saber el finado jurista Antonio Nieto Güete, actuando
en nombre de la U. Lo del nuevo teatro responde a la propia petición de mas
escenarios para una ciudad mas grande. Lástima que no se hicieran las cosas al
derecho y primero construyeran el teatro nuevo sin arreglar el Patrimonio
arquitectónico que tenemos en el corazón de El Prado.
El Teatro Municipal Amira de la Rosa es otra muestra de cómo se deben
manejar los recursos públicos. Nos rasgamos las vestiduras (y hasta nos
indignamos) frente al desgreño administrativo, el desacato de las leyes, de las
alcaldadas, del va porque va y cuando aparece una entidad pública seria,
respetando las leyes del presupuesto, que no ha baipaseado la autonomía
territorial, para buscar una solución, entonces se nos cierran las
entendederas.
El otro foco de desaliento cultural en la ciudad es el Museo Romántico
que con esfuerzos y con poco criterio administrativo y visión de largo plazo,
ha venido sosteniendo el maestro Alfredo de la Espriella. No entiendo de qué
chistera saltó el conejo de que alguien pudiera apropiarse de ese Museo que si
bien no reúne las características técnicas de uno como tal, en nuestros
corazones será nuestro LOUVRE DE LA BARRANQUILLA DE SIEMPRE.
Me consta de las veces que se les explicó de qué manera podría acceder a
recursos del Estado para el sostenimiento de su labor cultural y sé también de
las veces que salió decepcionado porque no había un recurso dispuesto para
hacer lo que la Carta Política define como DONACIÓN (y la prohíbe). No podemos
pedirle a un funcionario público –yo no lo hago- que se someta al castigo de la
ley, porque nos duele que Don Alfredo y su familia no tengan bienes de fortuna
para apadrinar una actividad cultural,
Ahora pregunto yo ¿por qué no crear una Fundación, fondeada por los
grandes inversionistas de la ciudad, que ponga a disposición de las autoridades
un recurso humano y financiero para sostener en el tiempo el Museo? Estoy
seguro que aquí hay gente más poderosa económicamente que Shakira, y ninguno ha
dejado una obra como la que ella dejó en Eduardo Santos La Playa, con la Fundación Pies Descalzos.